Análisis El domingo echa a andar en la capital francesa el certamen alimentario más importante del mundo. La provincia es la única gallega que no estará representada
12 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?l Salón Internacional de la Alimentación de París (SIAL) es uno de los eventos de su clase más importantes del mundo. Se celebra cada dos años porque alterna con una feria homóloga, la de Colonia en Alemana, programada para los años impares. El SIAL se celebrará a partir del próximo domingo (del 17 al 21 de octubre) y en el recinto que tomarán los alimentos durante cinco días estarán representados todos los sectores: productos lácteos y huevos, bebidas, congelados, pescados y mariscos, productos frescos preparados, conservas, dulces, ingredientes y aditivos, carnes, aves, charcutería, frutas y verduras, productos ecológicos, productos dietéticos y complementos alimentarios. De Francia. Y del mundo. En todo este muestrario, Ourense no se atreverá ni a asomar la nariz. En la edición vigésimo primera del salón no habrá rastro de la provincia ni en el pabellón español organizado por el ICEX, el Instituto de Comercio Exterior, ni en el resto de la exposición donde se aventurarán de forma independiente firmas de distintas comunidades autónomas españolas, aunque ninguna gallega. Respecto a las 269 empresas que llegarán a París de la mano del ICEX, nueve son de Pontevedra, cuatro de A Coruña y una de Lugo. Todas ellas distribuidas en seis sectores: uno general, otro de bebidas, otro de lácteos, otro dedicado a la panificación y a los dulces, uno más de congelados y, por último, el cárnico. Ourense, a pesar de contar con firmas destacadas en distintos sectores alimentarios que aúpan a la provincia en las clasificaciones económicas, no estará en este escaparate mundial. Ni se venderá. La industria cárnica, el vino, los frutos del campo y el monte, entre otros con los que comparten posibilidades, se quedarán en casa en unos días en los que el mundo mirará el escaparate de excepción que supone este salón alimentario de París. Dos mil firmas francesas y otras cuatro mil de resto del mundo compartirán sabores, olores y texturas a partir del domingo. Iniciarán contactos empresariales, tenderán lazos económicos y tejerán futuros negocios. En el SIAL estarán presentes multinacionales pero también pymes, buscando lo mismo: un trampolín agroalimentario.