Pico y pala por doquier

Miguel Ascón Belver
Miguel Ascón O BARCO

OURENSE

LOUXA

Crónica La reforma de la Casa da Cultura, la intalación de farolas nuevas, la construcción del paso subterráneo y el tercer carril de la carretera N-120 coinciden en el tiempo

04 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Pasó el verano y las fiestas de O Cristo y comenzó el fervor urbanístico en O Barco. La última obra en apuntarse ha sido la canalización del gas en la entrada a O Barco frente a Cedie, que impone limitaciones de velocidad. Los mismos trastornos que al incorporarse a la nacional, donde la instalación del tercer carril y la línea contínua amarilla obligan a viajar permanentemente detrás de un camión. El núcleo urbano no se queda corto en lo que parece ya una carrera de obstáculos. La intalación de las farolas en Conde Fenosa acaba de terminarse, al tiempo que comienza la reurbanización de la calle Eulogio Fernández, donde se colocarán aceras nuevas y más grandes y mobiliario urbano. Pero también está el paso subterráneo bajo las vías del tren, que eliminará el antiguo paso a nivel. En este caso las obras marchan a muy buen ritmo y fuentes municipales estiman que estará listo para finales de noviembre. Además, si prosperan las negociaciones del concello, su inauguración servirá para abrir un nuevo aparcamiento con sesenta plazas gratuitas. Algo importante ahora que se acerca la aplicación de la ORA. Las obras en la Casa da Cultura todavía no son muy visibles pero la complejidad de la construcción implicará la instalación de una grúa y muchos inconvenientes para la circulación en ese punto por la rúa da Estación y O Malecón. De momento las obras han obligado al traslado del conservatorio (a la vieja Casa do Concello) y de la escuela de gaitas (a un edificio cedido por Fenosa). Complicaciones al fin y al cabo para bien porque, aunque haya que sufrirlas durante un tiempo, ofrecen mejoras capitales para la calidad de vida de los barquenses.