PENÚLTIMA | O |
28 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.SI el 57% de ourensanos votantes del PP pensara un instante que el lío popular se costea con los impuestos que pagamos de nuestros bolsillos particulares, mandarían a Fraga, Baltar, Cuiña y toda su tropa a la oposición, que es donde los partidos deben resolver serenamente sus pleitos. Parece una coña que los líderes populares acudan en coche oficial a dirimir sus problemas partidistas y asistamos mudos al esperpento. Por defender la provincia valdría la pena el envite porque, como dice Baltar, Ourense se ha convertido en un erial en los 15 años de Fraga en la Xunta. Pero son los mismos 15 años de Baltar en la Diputación, de modo que de ese descalabro, Baltar no es víctima sino cómplice y cooperador necesario. O sea, que su repentino ourensanismo reivindicativo no cuela. Mas bien parece que animado por la debilidad de Fraga, cuyo patológico apego al poder le impide ver su esclerosis política, Baltar lanza un órdago para colocar amigos, ampliar su poder personal de poner y quitar, de hacer favores, asistir a duelos y llenar la faltriquera de votiños para que nadie le toque los¿ digo, las narices. Y con Ourense, lo de siempre: Le pueden seguir dando por saco (hasta la próxima crisis).