Espionaje ecológico en A Merca

Cristina Huete OURENSE

OURENSE

RICARDO SUIÁREZ

Crónica | La defensa vecinal del Medio Los vecinos de este municipio, que consiguieron la paralización de la planta de residuos, retuvieron durante horas al conductor de un camión que acudía a verter

31 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?a planta de tratamiento de residuos de la construcción de A Merca - en el alto de Fontefría de Proente- cerrada por decreto del alcalde, Manuel Velo, se mantiene activa. Los vecinos de este municipio que estamparon 700 firmas para reclamar al regidor local al cierre de la misma, no las tenían todas consigo, ni siquiera cuando leyeron las declaraciones de Velo -publicadas el pasado domingo en estas páginas- asegurando que no iba a permitir que la empresa Hermanos Carrajo, propietaria de la planta, siguiera vertiendo. «Eu non me podo poñer en contra dos veciños, porque dependo deles», sentenció entonces el regidor local, tras reconocer la ilegalidad de la misma. «No nos fiábamos, y lo peor es que acertamos», comenta Manuel Pulido, uno de los representantes de ese movimiento vecinal espontáneo. Labor de espionaje La precaución motivó a los vecinos a hacer guardias, agazapados en el entorno de ese paraje natural convertido en escombrera paralizada. «É que tiñamos algunha proba, como as marcas das rodeiras dos camións no camiño», comenta uno de los vecinos, con vivienda próxima a la escombrera, para justificar la acción de espionaje ecológico comunal. A media tarde del lunes, las sospechas fueron arrolladas por la evidencia: los vecinos que hacían guardia en el entorno comprobaron que un camión acudía a descargar escombros. Retuvieron al conductor y llamaron al alcalde, Manuel Velo, para que hiciera valer la ley. Sostienen que Velo -ilocalizable ayer para este periódico- les pidió que dejaran marchar al conductor. «Nos dijo que ya arreglaría él el asunto», comenta Pulido. Pero tampoco le creyeron: llamaron a la guardia civil, que levantó atestado tras tomar declaración al conductor quien reconoció que acudía a realizar un vertido. Y, con ésta, son ya dos las denuncias vecinales ante el Seprona». Los vecinos reclaman ahora que el alcalde ratifique su decreto y su compromiso público de mantener cerrada la planta abriendo un expediente municipal contra la empresa. Mientras tanto, mantendrán la desconfianza y las guardias ecológicas, agazapados a la espera de otro camión con escombros.