Un vecino del municipio de A Peroxa de 50 años, Benjamín Antonio P.M., fue detenido por la Guardia Civil después de que su esposa, con quien en la actualidad ya no vive, pues se encuentran en proceso de separación, lo denunciase por acoso, amenazas e insultos. La perjudicada afirma que el detenido, como es perfecto conocedor de su rutina, sus movimientos y sus horarios, aprovecha el momento en que ella pasa por la avenida de Santiago, camino obligado para acudir a su centro de trabajo, para acercarse a ella desde su coche y amenazarla. La mujer se desplaza desde su domicilio en una de las calles del barrio de O Vinteún hasta la calle Curros Enríquez. En ese trayecto es abordada, según su versión, por el hombre, que reduce la marcha de su coche y cuando se encuentra a su altura le dirige insulto y amenazas explícitas de muerte. La supuesta reiteración de este tipo de incidentes, que al parecer se repitieron en distintos momentos de los meses de julio y agosto, sumado al tono utilizado por el ahora detenido, ha llevado a la mujer a formalizar una denuncia, toda vez que sobre el hombre pesa una orden de alejamiento, que le impide acercarse a menos de cien metros de la perjudicada desde el pasado mes de junio. Orden judicial La orden de alejamiento fue dictada con motivo de una denuncia y detención anterior, que lo llevó ante el titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Ourense. Coordinación En el caso han intervenidos dos cuerpos de seguridad. La denuncia por estos hechos fue presentada en la comisaría de policía de Ourense, si bien la detención material del presunto infractor de la orden de alejamiento correspondió a la Guardia Civil. Este nueve episodio relacionado con la violencia en el ámbito familiar se produce en un mes que está siendo especialmente pródigo en este tipo de sucesos, como ayer informó La Voz de Galicia. Sólo en agosto, de hecho, siete hombres han ingresado en prisión, con carácter preventivo, como presuntos autores de episodios de malos tratos en el ámbito familiar.