A LA CAÍDA | O |
21 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.PARA QUIEN todavía no se haya enterado, Pena Trevinca es el punto más alto de Galicia. Su riqueza natural es digna de ser reconocida pero pocos saben que existe. Sus lagunas de origen glaciar son únicas pero no salen en ningún folleto turístico. Al menos de este modo las visitas a este increíble paraje del oriente ourensano se hacen más tranquilas y no hay que soportar a los horribles turistas urbanitas que pueblan otros lugares de más nombre como O Caurel o Os Ancares. Pero, aún así, da rabia pensar lo fácil que es olvidarse de una zona porque no tiene -o no se le ha buscado- el apoyo de las instituciones. El macizo de Pena Trevinca sufre una despoblación aterradora y algunos pueblos de montaña ya son ruinosos recuerdos de un pasado vivo. El turismo rural y las explotaciones ganaderas ecológicas parecen la única salida para Concellos como el de A Veiga, donde la media de edad supera a la de la jubilación. Sin duda sería una pena que las pocas iniciativas que surgen para revitalizar Pena Trevinca se pierdan de una vez por todas. Trevinca merece la pena.