Crónica | Obras en el entorno de la antigua entrada a la ciudad Hoy se comenzará el levantamiento del fuste que se converva de la edificación del siglo XIV para evitar que la cercanía de unos trabajos lo destruyan por completo
20 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Es lo que queda de una de las más importantes entradas a la ciudad. Una puerta construida en el siglo XIV que fue derrumbada, según se indica, alrededor de 1820 dentro de una campaña de saneamiento de la ciudad, propia de la fecha. De ella, de A Porta da Aira, se conserva actualmente un único fuste. No serán en esta ocasión las leyes sanitarias, sino el paso del tiempo y las inclemencias climatológicas las que pueden hacer desaparecer la única prueba viva. Hace siete meses fue necesario su apuntalamiento para evitar un derrumbe inmediato y hoy, cuando comienzan unas obras en las proximidades de la zona se ha hecho indispensable su desmontaje, su custodia y su futuro montaje seguro para evitar desaparezca para siempre parte de la historia de la ciudad. Durante toda la jornada de ayer se numeraron cada una de las piedras con las que cuenta el fuste (se calcula que serán entre 10 y 20). Un pequeño legado en cuanto cantidad pero importante en cuanto a su conservación. Una vez concluyan las obras del edificio colindante, las piedras -que estarán a buen recaudo en dependencias municipales- serán colocadas en el mismo lugar. Pero puede que no sea éste el único legado que queda de la época. Los arqueólogos que trabajan en la zona aprovecharán la ocasión para realizar un estudio de campo y comprobar si, además del fuste, en la zona queda algún otro resto arqueológico de importancia. Recuperar A Porta da Aira, o parte de ella, es recuperar la memoria histórica y cultural de la ciudad. Desmontarla es volverla a montar. En este caso, deshacer es hacer.