El acusado manifestó que la víctima y él son amigos y que estaban bromeando en una cena La acusación pide para el imputado siete años de cárcel por tentativa de homicidio
08 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.En la noche del 12 de diciembre del año pasado, un grupo de cuatro jóvenes fue a cenar a un restaurante de A Ponte. En un momento de la velada, Cristian Giovani clavó la punta de un cuchillo de mesa en el vientre de Juan Facundo Carballo, quien tuvo que ser trasladado al Complexo Hospitalario Ourensán donde ingresó herido de gravedad. Días después la madre de la víctima formuló la denuncia. El Ministerio Fiscal pide siete años de prisión para Cristian por un delito de homicidio en grado de tentativa. El juicio comenzó ayer en la Audiencia Provincial de Ourense y seguirá el próximo día 20. Bromas Cristian declaró que Juan Facundo y él son amigos, que esa noche habían bebido alcohol y que en la mesa se pusieron a bromear. Llegó un momento en que por las bromas la situación empezó a subir de tono. El acusado pidió a la víctima que se callara porque si no le iba a dar un pinchazo. Y lo hizo. Dijo que Juan Facundo le había dado antes un golpe en la cabeza con una botella y que cuando lo pinchó con el cuchillo abandonó el restaurante dejando a su víctima allí y no preocupándose por su salud. Juan Facundo considera que su amigo no le causó el daño a propósito y que todo fue un accidente. La madre del herido reconoció que él no le habló del asunto, que es bebedor y que nadie preguntó por su estado de salud. Manifestó que días después un compañero de su hijo le dijo que Cristian había sido el autor del pinchazo. Declaró también una mujer que trabaja en el restaurante donde sucedieron los hechos. Indicó que no vio nada extraño y que a los dos protagonistas se les notaba «algo» que habían bebido, pero que controlaban. «No sé lo que pasó, sólo que cuando salí a la sala el acusado ya no estaba y sí se encontraba el herido y le vi la herida». Gravedad Un agente de la Guardia Civil señaló que esta mujer les había dicho que un cliente había pinchado a otro con un cuchillo, sin motivo aparente, y que el autor huyó por la parte de atrás. La Guardia Civil inició la investigación días después, el 22 de diciembre del 2003. Llamaron al hospital para interesarse por el herido y el médico les dijo que se encontraba muy grave. Otro guardia que actuó aquel 22, dijo que les hablaban de un tal Julio, la persona que llevó a Juan Facundo al hospital. Quisieron interesarse por este testigo, quien les contó que estaban cuatro sentados a la mesa cenando y que de repente, sin haber pelea, se produjo el pinchazo por parte de Giovani a Juan Facundo. Al parecer no se dieron cuenta de lo sucedido otros comensales que se hallaban en una mesa cercana a la de los protagonistas de estos hechos. La víctima llegó a estar en coma. En el juicio de ayer intervinieron los forenses quienes observaron al herido el 27 de enero del 2004. Expusieron que con ese corte recibido podría haber muerto si no hubiese intervención médica. El trayecto del cuchillo de mesa dentro del organismo de la víctima describe una línea más o menos horizontal, de izquierda a derecha. Esa herida, de 0,5 centímetros de anchura, fue producida en una zona blanda del cuerpo y a pesar de ser pequeña desde el exterior afectó a varios órganos. Los peritos consideran que por lo menos penetraron en el vientre de Juan Facundo entre tres y cuatro centímetros de la hoja del cuchillo. El juicio de ayer quedó aplazado porque no compareció precisamente Julio L., la persona que llevó al herido al hospital. El motivo fue que ayer iba a ser operado de los tendones de una mano. El presidente de la sala preguntó a los forenses si puede estar disponible para declarar en doce días, le dijeron que no debería de haber problema y por eso fijó como fecha para acabar el juicio el próximo día 20, a las diez de la mañana.