La propiedad de la nave dice que las protestas no están justificadas

La Voz

OURENSE

?a propiedad del matadero Magefrigor es consciente de las quejas que a menudo protagonizan los vecinos e incluso de la investigación que hace la Administración. Antonio Luis Rodríguez, propietario de las instalaciones en las que se sacrifica el ganado, mantiene que el trabajo que se realiza a diario es legal. Asegura que los residentes en O Pino han hablado con él y que el Seprona y la Xunta han tomado muestras de los residuos para analizarlos y emitir los informes correspondientes. Con respecto a la emanación de malos olores y sustancias contaminantes, el dueño de la planta estima que son normales y que, en todo caso, esperará el resultado de las analíticas que realicen los organismos públicos que visitaron el matadero. «No considero que las protestas vecinales sean justificadas», matiza Rodríguez, quien manifiesta además que actuará según las conclusiones de los informes que haga tanto en ayuntamiento como el Seprona y las consellerías de Medio Ambiente y Sanidade. Recuerda el gerente de Magefrigor que no tiene pensado cerrar unas instalaciones que llevan funcionando en el mismo lugar más de 40 años y despedir a la veintena de trabajadores que en estos momentos prestan sus servicios en el matadero privado. Anterior a las viviendas Según las explicaciones de Antonio Luis Rodríguez, Magefrigor tiene toda la documentación en regla y matiza que la construcción del mismo es anterior a la edificación de viviendas en el mismo lugar. «Yo no tengo culpa de que se hayan levantado casas al lado del matadero porque éstas se fueron haciendo cuando ya estábamos funcionando», señala. Descarta también el traslado de las instalaciones a otro lugar porque, según su opinión, «la empresa no tiene otros terrenos en los que podamos construir otra planta». Sobre la existencia de ruidos provinientes de la nave, el dueño dice que «no podemos ponerle un bozal al ganado cuando está aquí para ser sacrificado».