Blindados y tranquilos

Ruth Nóvoa de Manuel
Ruth Nóvoa OURENSE

OURENSE

PILI PROL

En directo | El desarrollo de la junta general Los accionistas no se prodigaron en palabras. Y tiraron de discreción. Se encerraron en una sala a la que se accedía desde un ascensor para preservar la intimidad

24 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?as juntas generales de Ucosa que se celebraron ayer se vivieron en un ambiente bien distinto a las del verano pasado. Casi relajado. Quizás tuvo algo que ver el hecho de que ni Óscar Sánchez Ruido ni Francisco Barros, cabezas visibles del escándalo empresarial en Ourense, se atrevieron a asomar. Estuvieron representados, pero el trago de enfrentarse a los accionistas a pelo volvió a tocarle a Pedro Rodríguez, representante de Superco, que al término de la reunión rechazó hacer declaraciones. En esta ocasión el consejo de administración eligió concienzudamente la sala del Hotel San Martín donde se celebró la reunión. No fue ninguno de los salones empleados en las sucesivas asambleas del pasado año. En aquellos, sentían la presión de los periodistas, a pie de puerta, haciendo pasillo. Así que en esta ocasión decidieron celebrar la junta en una habitación a la que se accede directamente desde el ascensor. Conclusión: aislados (casi blindados) y sin riesgo de filtraciones. Las ansias de confidencialidad pudieron, de hecho, a la tranquilidad. El inicio de la junta se demoró por la presencia en la sala del letrado que representa a uno de los antiguos consejeros, Francisco Barros. Según los estatutos de la sociedad no tenía derecho a estar allí aunque ésa era su intención. Finalmente, con revuelo, los accionistas decidieron ponerlo de patitas en la calle. A la salida, Jorge Bermello Fernández, presidente del consejo de administración, reconoció estar muy satisfecho con el resultado de ambas juntas. -¿Qué? Más tranquila?- le preguntaba a una de las accionistas cuando la reunión había terminado. -Pues sí- respondía ella. Y es que si en algo quiso insistir Bermello es en que el nuevo consejo de administración ha inyectado elevadas dosis de estabilidad y tranquilidad entre los accionistas. Entre algunos de ellos, claro. Entre los que se sienten engañados por los antiguos gestores. «Visteis los semblantes de la gente al salir: tranquilos, confiados», insistía Bermello. «Estoy muy, pero muy satisfecho de las dos asambleas», aseguraba. «Hemos dado pasos necesarios en esta empresa. Como comerciantes que somos, y dialogantes, hemos utilizado en estas dos juntas este talante: estar abiertos a todo el mundo. Los resultados han sido los que ha propuesto el consejo. No hay vencedores ni vencidos. Juntos vamos a luchar para sacar esta empresa adelante». Y punto.