O FIADEIRO
15 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Un político es un hombre público. Por elección personal previa a la elección ciudadana. Nada le obliga a dejar sus ocupaciones privadas (bien es verdad que hay bastante que no tienen más ocupación que la política) para gestionar los intereses públicos. Pero hay algunos que lo olvidan. Por ejemplo Pachi Vázquez . Es hombre público por alcalde de O Carballiño, por diputado y por representar al partido de Zapatero en la provincia. A pesar de tal representación, desconoce el significado de palabras básicas en el ideario de un socialista como son la tolerancia y el diálogo. Ayer analizaba en La Región y en Faro de Vigo las elecciones. En La Voz no. A pesar de las múltiples llamadas. La Voz no le gusta, dice, porque es crítica con él. Por eso no se pone al teléfono. Por eso no contrasta argumentos. Con tal sectarismo en su actitud (¿sería mejor escribir talante?) hace bueno lo del pensador que decía que «quien se enfada por las críticas reconoce que las tenía merecidas».