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Análisis | La idoneidad de los cambios Mientras la CIG considera que la norma es un concurso de traslados encubierto, los docentes plantean serias dudas sobre el método, que excluye a los padres de la decisión

05 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?l decreto sobre el cambio en la normativa de elección de directores ha sembrado el desconcierto en todos los sectores educativos. Su documento fue uno de los más leídos ayer en los colegios de la provincia. Sobre todo en los que están directamente afectados. Uno de esos centros es el CEIP de Prácticas de la capital ourensana. Su director, Manuel Rodríguez Conde, tiene 20 días para pensarse si quiere continuar en un puesto en el que lleva cinco años, uno añadido. Ayer expresaba sus dudas sobre la nueva situación. «Habrá que acatar las normas de la Xunta y punto, es lo único que me queda», sentenciaba al tiempo que dejaba caer una velada opinión: «Este es un centro muy grande y necesita una continuidad, es posible que los cambios traigan algunos problemas», dijo. Él, de momento, no tiene decidido si presentará su candidatura a la reelección, eso es algo que prefiere meditar serenamente. Menos tensión se notaba, también ayer, en los centros educativos que de momento no se enfrentan a los cambios. Algunos de sus directores sí se mostraron más dispuestos a hablar sobre lo que opinan del nuevo decreto. «El sistema que hayan escogido me da lo mismo, pero con lo que no estoy de acuerdo es con que un funcionario de la delegación provincial de Educación esté presente en la comisión, no sé qué es lo que pinta», comenta un responsable que opta por el anonimato. En su opinión, el único problema del método anterior era que en muchos colegios e institutos no había ninguna persona que quisiera presentarse para director. «Y eso creo que tampoco se va a resolver a partir de ahora», afirma. Que ya no sea la comunidad educativa la que decida quién será el responsable del centro es, en opinión del docente, un paso atrás en las formas democráticas. «El claustro pierde participación y los padres mucha más, ya que sólo habrá uno en cada comisión», afirma, tras considerar que sería necesario «retocar» algunos puntos de la normativa. Efectos Concha Álvarez, secretaria comarcal de educación del sindicato CIG hacía alusión, por otro lado, a que las repercusiones de los cambios se dejarán sentir en la convivencia dentro de los centros educativos. «Non vai a haber clima de boa convivencia nos centros educativos porque a norma está sendo moi criticada en todos os foros», afirma al tiempo que pone de manifiesto que, en opinión del sindicato, la nueva elección es «un concurso de traslados encuberto, que permitirá que un señor de Xinzo que se quera vir a Ourense, poda facelo se ten coñecidos na Administración». Reincide Concha Álvarez, en que padres y profesores quedan casi excluidos de la decisión que, además, convertirá a los directores en «unha especie de xerentes de persoal dunha empresa».