Cuarentones, cincuentones

OURENSE

DIARIO DE AURIA | O |

24 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

ME pides, Javier, un artículo que nos haga llorar. Que nos haga sentir sentimentales. Puedo escribir del canto de Riego o de los cantos de cisne que cantamos cuando las estrellas, que son mala gente, iluminan la primavera de Auria bonita. En abril. Ya no me hacen llorar ni las cebollas, camarada. Contemplo la vida como una película sin Greta Garbo y sin Marylin, no sé, como un guiñol de muñegotes. Por eso no puedo escribir para llorar: vivo en trance de cuarentón melancólico. Cuarentones, cincuentones, esta (in)madurez que no nos pertenece. Somos, en el fondo, los que decoramos Ourense en primavera. Como mobiliario urbano, como jardineras. Y sin embargo, Javier... somos también los que nos emocionamos con la república que nunca llegará, o mirando unos ojos perdidos en vasos (en besos), o esperando una caricia furtiva de la chica de ayer. Llevamos, en el hombro, una maleta cargada con menos sueños: el Barça, el Rioja, el bolero. Y hacemos lo que queremos... para que alguien nos quiera. Y hoy, que es domingo, seguiremos pensando que el lunes no existe. Y a Greta y a Marylin las amamos, las buscamos, las necesitamos. Todavía, Javier. Todavía.