DE REOJO | O |
23 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.LOS QUE defienden las cualidades de las grandes ciudades aseguran, mientras se ahogan en la estrechez de Ourense, que en Madrid o Barcelona siempre hay algo que hacer. Para su dolencia, que no enfermedad, hay más remedios que escapar a la city armados hasta los dientes de entradas para la función de la cultura. Porque aquí hay librerías, hay libreros y hay libros. Empieza el espectáculo.