El bonobús de la discordia

ANTONIO L. VALLEJO

OURENSE

PENÚLTIMA | O |

20 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

SUELE acabar en catástrofe aquello que mal empieza. Cuando el alcalde se inventó el bonobús para jubilados, un poco por dárselas de enrollado en lo social y de derecha fetén que pasa a la izquierda por la izquierda, abrió la caja de Pandora. A lo precipitado y demagógico de la medida -que no valoraba la situación de cada pensionista y hacía caer el pírrico maná público igual sobre el abuelo acomodado que sobre el pobre de solemnidad o el de medio pelo-, se unió la necesidad de encargar la gestión a la empresa del transporte urbano, por la incapacidad del Concello que las recientes colas de la vergüenza han puesto de manifiesto. Ahora surgen dudas sobre el coste de la operación que pagamos usted, yo, y la vecina del quinto, como surgieron dudas en Ucosa o certezas dramáticas de estafa en el pabellón. El BNG ha puesto el grito en el cielo, pero el convenio con Ourense de Transporte parece claro. Así que me malicio que, sin querer, están haciéndole el trabajo a quienes quieren adjudicar el servicio a una nueva empresa, más dócil y amiga. Son buenos chicos estos del benegá , pero por salir en los periódicos hacen a veces el desairado papel de tonto útil.