CONTRAPUNTO | O |
23 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.ESTÁ de actualidad en Ourense (habría que decir de triste actualidad) el concepto de independencia política. Porque los independientes de A Rúa acumulan un desfase de gestión de 600.000 euros (con contabilidad opaca que está estudiando el Tribunal de Cuentas) y porque los independientes de Verín juegan a gobernar el concello mediante una moción de censura. La independencia en política la da el pensamiento y las actitudes y no las siglas patrioteras (obsérvese que se llaman Rueses Unidos Adiante (RUA) y Verinenses Independientes (VERIN). La gobernabilidad está garantizada por partidos fuertes y no por políticos resentidos (obsérvese que ambos líderes independientes, Solarat y Harguindey, llegaron resabiados del Partido Popular). Si existen estos grupúsculos (que no garantizan prosperidad para sus vecinos como ahora se ve en A Rúa) es porque hay partidos consolidados, con ideología, con criterio de país, que lo permiten. Son, en ambos casos, el PSOE y el BNG los que, con el objetivo de tocar poder a cualquier precio, convierten en importantes a los residuales. Y no se entiende bien en el nuevo PSOE, ese que Zapatero define como «otra forma de ser, otra forma de gobernar». ¿El ejemplo del nuevo estilo es amparar en A Rúa un desfalco económico y en Verín pactar con un condenado por el Supremo que prefería gobernar con la derecha? Si en Ourense hubiese una dirección socialista en sintonía con ZP, el PSOE tendría que decir que lo de Zapatero, en la práctica, es darle prioridad a la dignidad por encima de moquetas, sillones y sueldos millonarios. Tendría que valorar más el decoro democrático y menos una mínima parcela de poder en dos gobiernos de resentidos.