TIERRA ADENTRO | O |
17 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.COMO no podía ser de otra manera, de las urnas de la emigración salió el tigre alado del PP mostrando el fulgor incandescente de sus colmillos. Como no podía ser de otra manera, el candidato emigrante del PSOE ourensano resultó no ser la panacea para los males del PSOE ourensano, ni siquiera en la emigración. Ni siquiera. Como no podía ser de otra manera, los ourensanos que no viven en Ourense, los ourensanos que se vieron obligados a abandonar su tierra, su pasado, su futuro, sus ilusiones, incluso muchas veces su dignididad, doblaron el espinazo para meter en una urna al tigre que nos mantendrá a los ourensanos que vivimos en Ourense -¿con futuro, ilusión y dignidad?- amarrados al subdesarrollo económico del que sólo salen tigres alados en las urnas. Mientras tanto, en el colmo de la dicharachería, el mago de los votos del PP ya advirtió que conoce muy bien a quienes espontáneamente -bien es cierto que sin convocatoria previa de Aznar- se manifestaron la noche del sábado repudiando engaños. Como no podía ser de otra manera, en Ourense votaron hasta los muertos emigrantes, que son muertos que gozan de una estupenda salud electoral. Dios se la guarde tanto.