Iguales pero menos

JERÓNIMO MARTEL

OURENSE

TEMAS DEL PAÍS | O |

10 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

ACABA de celebrarse -el pasado lunes- el día internacional de la mujer, con más pena que gloria. Y eso que la mujer llamada occidental -sólo ella, apenas- cuenta ya con la igualdad ante la ley. Bien es cierto que no siempre pasa de legal y teórica. Ese misterio recuerda aquella máxima que formuló con ironía George Orwell en su obra Rebelión en la granja : «todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros». En cualquier caso, pasaron ya los tiempos en que esa igualdad se cambió por un sueño. Agustín de Foxá lo recordó en su poema Las seis muchachas en el mirador . «Ellas siguen calladas y sumisas / celebrando una boda imaginaria / con capitanes rubios como arcángeles, poetas o marinos de otras playas ...». Quizá lo que más le falta a la igualdad de la mujer, sea el respeto ajeno, a su alma y su cuerpo. Por eso Simone de Beauvoir ha dicho: «Cuando se respeta profundamente a alguien, se rehusa forzar su alma sin su consentimiento».