Las centrales rechazan la idea de la CEO de vender el edificio de la antigua sindical

Marta Vázquez Fernández
Marta Vázquez OURENSE

OURENSE

PILI PROL

El subdelegado del Gobierno recuerda que las instalaciones son propiedad del Ministerio de Trabajo UGT, CIG y CC. OO. dicen que el inmueble es patrimonio de los ourensanos

08 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?i conocían la propuesta ni la comparten. Todo lo contrario. La idea del presidente de los empresarios de Ourense de vender la casa sindical, adelantada por La Voz el pasado domingo, se ha encontrado de frente con la oposición de todas las partes que tienen algo que decir sobre el asunto. El edificio, que en su día albergó el movimiento sindical del antiguo régimen está siendo utilizado, en usufructo, por la patronal y por los sindicatos de clase. El Ministerio de Trabajo, y por tanto el Gobierno, es el propietario de un edificio que actualmente se utiliza como casa sindical. Y no es partidario de la venta. Al menos, no sin nada a cambio. Así lo explicaba ayer Rosendo Luis Fernández, subdelegado del Gobierno en Ourense, quien mostraba, antes que nada, su asombro por las declaraciones realizadas por el dirigente de la patronal. «Nadie puede hablar de la venta de un edificio que es estatal. Tanto la Confederación Empresarial como los sindicatos tienen actualmente un derecho de usufructo sobre el inmueble, pero en ningún momento pueden decidir sobre su venta», explicó Rosendo. Eso sí, no descarta que, en un futuro, el edificio pueda ser enajenado y utilizado para otros usos. «Puede venderse pero siempre que eso revierta en otro edificio», explicó tomando como ejemplo lo que sucedió con la vieja cárcel de Ourense, que fue cedida por el Estado al Concello capitalino a cambio de contraprestaciones. De la misma opinión es el delegado de Trabajo, Ángel Fernández, quien pone de manifiesto que cualquier decisión sobre el edificio de la AISS, situado en el parque de San Lázaro, tiene que pasar siempre, previamente, por una decisión en ese sentido del Gobierno. Por lo que respecta a los sindicatos, parte directamente implicada ya que tienen sus sedes en el inmueble, la propuesta de Rodríguez ha sentado como un jarro de agua fría. Ninguno de los tres líderes sindicales de Ourense había oído hablar antes de la posibilidad de una venta y, aunque así fuera, tampoco estarían dispuestos a llevar a cabo una operación que para el dirigente empresarial es «una vieja idea» que supondría muchos beneficios económicos. De momento, la intención de Rodríguez deberá seguir estando en el cajón.