La ministra y los yogurines

OURENSE

MIGUEL VILLAR

Encuentro | Ana Pastor se reunió con los jóvenes en el Campus de Ourense Alberto Núñez Feijóo recurrió al simil estudiantil para referirse al PSOE: «O día 14 temos un exame final ¿que nota lle poñeríades a ZP?... un cero patatero»

04 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?odo tiene su tiempo y su momento. Y toda campaña que se precie debe tener su niño para besar, su abuelete para abrazar, sus mujeres y...sus ¿jóvenes acaso?. ¿Qué sería de un proceso electoral sin un buen acto para los nuevos votantes? ¿y que mejor foro que la Universidad? y allá se fueron los populares con su ministra plenipotenciaria -la representante de Rajoy en la tierra- a darse un baño de masas. Y vaya si lo consiguieron. Ante un salón de actos del Edificio Politécnico a rebosar el PP desgranó sus políticas en materia de juventud y sus promesas de campaña. Militantes de Nuevas Generaciones del PP y simpatizantes, acaudillados por Ana Belén Vázquez aplaudieron, gritaron entregados las consignas de «Presidente, presidente» a Baltar, las de «Ana, ministra» y todo lo que se terciase. Una puesta en escena ejemplar en la que candidatos del PP al Congreso y al Senado, la ministra Ana Pastor, los conselleiros Alberto Núñez Feijóo y Pilar Rojo, el alcalde de la ciudad, directores generales de la Xunta y representantes de NN GG de Castilla León, La Rioja, Madrid y Murcia compartieron promesas e ilusiones de futuro. De corbata El PP movilizó a sus dirigentes, aunque éstos se olvidaron de conjugar los tiempos y se fueron todos encorbatados y maqueados a un encuentro con los que usan vaqueros y camisetas -las únicas que se lo curraron fueron la diputada de Bande, que se presentó de lo más informal, y Pilar Rojo-. Ana Pastor se está desfondando en esta campaña que los populares realizan en clave gallega -hay que poner a «un dos nosos» en la Moncloa- y eso le empieza a pasar factura. La ministra se multiplica en una infinidad de actos, inauguraciones, encuentros y todo lo que sea menester, y empieza a perder la visión del campo de juego. Pastor recurrió al discurso de lo mal que lo hicieron los socialistas y lo bien que lo hizo el PP en estos años en materia de empleo, vivienda, cultura y juventud. Esbozó una intervención similar a la de hace unos días en el Simeón y se preocupó más de las políticas para conjugar la vida laboral y la maternidad que de la lucha contra la droga, el sida, los embarazos no deseados o la violencia de género -y por el medio acabó diciendo que el PSOE había destinado «20.000 millones de euros en 1990 a educación» y se dio de tortas con el idioma cuando trató de esbozar algunas frases en gallego-. Zapatero, el «tipo xenial» Frente al discurso programático y árido de la ministra, Núñez Feijóo conectó desde el primer momento con los cachorros y jóvenes simpatizantes del PP. El conselleiro empezó diciendo que «para estar na universidade, este templo de liberdade e tolerancia, é importante ter unha boa gaita -en referencia a los gaiteros que tocaron al inicio del acto-» y siguió desgranando su ágil discurso recurriendo a símiles universitarios y deportivos -aderezados sabiamente con lo hecho en política de viviendas e infraestructuras y calificando a Zapatero como «un tipo xenial» por prometer obras que ya están en funcionamiento o licitadas-. Feijóo se lo puso fácil a los presentes: «vai haber un exame, e é un final. O día 14 de marzo temos un exame final ¿que nota lle poñeríades a ZP? -silencio- ¡Un cero patatero!».