Declaraciones que acabaron resultando incriminatorias

La Voz

OURENSE

ROBERTO FERREIRO AUGUSTO

27 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?l jurado, de acuerdo con el acta leída ayer, valora que Roberto confesase haber estado en el lugar del crimen; que fuese él quien llamó a Miguel y, además, aprecia «el móvil que podía tener Roberto para cometer el crimen». Uno, estar enamorado de la misma chica que era novia de su amigo; dos, saldar una cuenta pendiente con el otro acusado, tal y como el propio Roberto admitió a un agente de la Guardia Civil en una conversación (a la que se concede valor) durante un traslado desde la cárcel a su casa para un registro. En cuanto a la tenencia de armas por parte de Roberto, el jurado vuelve a tomar en consideración sus propias palabras, en el sentido de que había estado haciendo prácticas de tiro en un monte de la zona, donde aparecieron marcas de doce disparos con balas del calibre 7,65; valora que Roberto era conocedor del escondite de las armas, pues fue él quien condujo a ellas por propia iniciativa, y, finalmente, que las pruebas de balística permiten deducir que las balas encontadas pertenecen a una pistola de las características de la Astra, que no es otra que la pistola plateada de el Segoviano .