Aunque la participación de los dos imputados fue distinta, el veredicto equipara su responsabilidad La acusación pide más de 25 años de cárcel para los autores de la acción
27 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?os argumentos de las defensas, las coartadas y explicaciones de los imputados, no fueron suficientes para las seis mujeres y tres hombres que ayer emitieron su veredicto sobre el crimen de As Estivadas. Tanto el suegro de la víctima, Manuel García Nieto, el Segoviano , como Roberto Ferreiro Augusto, autor de la tramposa llamada telefónica que hizo salir de su casa a Miguel Nieto Rodríguez durante la madrugada del 10 de agosto del 2001, fueron ayer declarados culpables de aquel crimen. También se les condenará por tenencia ilícita de armas, aunque seguramente a los implicados les preocupará bastante menos este segundo delito, pues el grueso de su pena corresponde a la muerte. El jurado comunicó su decisión ayer. No necesitaron sus miembros ni tres jornadas de puesta en común para llegar a la misma conclusión a la que había llegado la fiscalía cuando concretó su acusación contra los dos imputados. El miércoles recibieron los cinco folios con el objeto del veredicto. Y ayer entregaron otros cinco. Manuel Nieto Rodríguez y Roberto Ferreiro Augusto, suegro y amigo de la víctima, en la cárcel desde mediados de agosto, seguirán en prisión varios años. El período lo deberá concretar la magistrada Otero Seivane, presidenta de este tribunal del jurado. La acusación, pública y privada, quiere que sean más de veinticinco años. Diferencias de criterio Aunque distinto el grado de participación en los hechos, siempre de acuerdo con las conclusiones a las que ha llegado el jurado y sin perjuicio de lo que pueda resolver en última instancia el Tribunal Superior de Galicia, o el Tribunal Supremo, si el caso llega al recurso de casación, el jurado ha igualado la responsabilidad de ambos acusados. Dos de los jurados, de todos modos, no coincidieron plenamente con el acuerdo. Los dos acusados, dice dice el acta, son culpables de «haber dado muerte intencionadamente a Miguel Nieto, sin posibilidad de defensa por parte de éste y mediante precio»; en el caso de Manuel García Nieto, el Segoviano , por unanimidad, pero no así a la hora de determinar la responsabilidad de Roberto Ferreiro Augusto, compartida por una mayoría de siete jurados sobre un total de nueve. Están de acuerdo los jurados, también por unanimidad, en que los dos acusados son culpables «de la posesión de armas de fuego aptas para disparar y en perfecto estado de uso, sin licencia ni permiso». El jurado, por lo demás, se inclina por la tesis de la acusación. Manuel García Nieto mantenía diferencias con el asesinado, al considerarlo responsable de la muerte en accidente de tráfico de una de sus hijas, Rafaela García, entonces pareja de Miguel. Las numerosas amenazas de muerte dirigidas por el Segoviano a quien hasta entonces era su yerno se multiplicaron al iniciar el chico una nueva relación con otra de sus hijas. En aquellas mismas fechas de agosto, el otro imputado, Roberto Ferreiro, panadero en Guimarei, pretendía a la misma chica y ello provocó desavenencias entre ambos. En torno a las cinco de la madrugada del 10 de agosto del 2001, Roberto citó a Miguel en los pinos de Baldriz, cerca del alto de As Estivadas. «Una vez ambos en el lugar», Roberto efectuó al menos cinco disparos, con una pistola Astra del calibre 7,65 milímetros, que al menos desde el día anterior tenía a su disposición. Disparó «de forma sorpresiva» y «sin posibilidad de defensa» por parte de Miguel Nieto. De común acuerdo Que los dos acusados actuaron de común acuerdo y que fue Manuel quien proporcionó a Roberto las armas, es algo en lo que coinciden los nueve jurados, como que la cita al fallecido se hizo de noche y en el despoblado paraje de los pinos de Baldriz para facilitar la ejecución del plan. Finalmente, que Manuel «codirigía la acción, contemplándola y aprobándola, huyendo ambos del lugar por caminos diferentes, una vez conseguido su propósito», es algo que sólo creen siete de los nueve integrantes del jurado, por lo que este punto también fue aprobado por mayoría.