SUSURROS | O |
25 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.YA TODO es ceniza. El entroido pasó a mejor vida en la tarde de ayer. El pueblo llano se rebeló con ironía, contra aquellos actos cotidianos que lo encrespan. Si la protesta se ahoga muchas veces en la incredulidad de que sirva para algo, en fechas como las carnavalescas sale a relucir el desparpajo y el sentimiento del ¿por qué no? Así, los políticos -tanto los locales, como los nacionales e incluso extranjeros- pasan al punto de mira y son ridiculizados, a veces con saña. Cualquier situación que levanta pavor en un ciudadano medio es motivo de sátiras durante unos días. De todos modos, no olvidemos que el entroido somos todos, como hacienda, y en muchos casos incluso también la fiesta de don carnal es utilizada para manipular puntos de vista. Todo vale, o casi, quizás porque pasado el día, pasó la romería. Hoy mismo volveremos a la rutina diaria, después de desfogarnos en reivindicaciones jocosas, pero también serias.