Crónica | Un grupo de ourensanos piden que se respete la memoria histórica La plataforma que lucha contra la construcción de un edificio ante la catedral se constituyó formalmente y anuncia movilizaciones y una denuncia judicial
19 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?a plataforma ciudadana en defensa de la plaza de San Martiño está formalmente constituida tras un periplo burocrático que la mantuvo varios meses a la deriva por el mar de las instituciones. Ayer se presentó en sociedad con la misma mirada puesta en la obra -que avanza a pasos agigantados- del inmueble que mete su nariz en la catedral y con el compromiso a modo de proclama. Túnel histórico «No nos desmayamos, no desmayaremos», repite la presidenta del colectivo, Teresa Domínguez, quien cuenta con detalle cómo el Ayuntamiento pretende suprimir el tunel por el que -ella tiene testimonios personales- los ourensanos del casco vello jugaban en la infancia a atravesarlo muertos de espanto. Un túnel que, al parecer, guardaba relación con el cementerio inicial de la plaza de la Magdalena y con algunos soportales, como los que se mantienen en el bajo del bar Druída, en la Plaza Mayor. «No podemos permitir que lo cierren, porque forma parte de la historia de Ourense y porque es parte de la catedral», señala la presidenta del coletivo. Mientras esta asociación marca un calendario de movilizaciones que se iniciará en los días siguientes al carnaval, el integrante de la plataforma ciudadana, José Luis Casas, prepara a título personal una demanda judicial contra el Ayuntamiento. Comparaciones La plataforma no se amilana. Teresa Domínguez ha iniciado una recopilación de noticias de prensa, una especie de album del sentido común, en el que se aprecia cómo los ayuntamientos de importantes ciudades españolas liberaron de inmuebles los respectivos entornos de sus catedrales, expropiando a los vecinos. El de Barcelona, con motivo de las olimpiadas, es sólo un ejemplo. «Igualito que aquí, igualito», remacha con sorna la presidenta del colectivo vecinal mientras insiste: «Da igual que avancen con la obra o no, no desmayaremos».