CONTRAPUNTO | O |

12 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

LOS niños como disculpa. Los niños como coartada. El niño de Concepción Arenal es el proyectil lanzado por el desamor de su madre y su padre. Los niños de Avión son fácil presa de la imaginación guerrera apretando el gatillo de una metralleta con la bendición de la Xunta. La misma Xunta que se rasga las vestiduras cuando el logo de un club de alterne figura en unas camisetas. ¡País!