DE REOJO | O |
09 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.COMPRAMOS una camiseta después de comer, a toda prisa, una hamburguesa. Dejamos el pantalón en una tintorería y corremos a comprar líquido de las lentillas. De camino, compramos pañuelos de papel. Tomamos un café mientras qué viaje reservar para el próximo verano. Todo en franquicias de las que, en muchos casos, tiran ourensanos de a pie. Todo no, pero mucho, queda en casa.