«Para ser decano hay que saber ser políticamente correcto»

Marta Vázquez Fernández
Marta Vázquez OURENSE

OURENSE

Entrevista | Susana Reboreda Morillo DECANA DE LA FACULTAD DE HISTORIA DEL CAMPUS DE OURENSE Susana Reboreda dirige el centro con menos alumnos del campus, un hecho que achaca a la falta de interés por potenciar estudios que despierten las conciencias

04 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?leva un año con el honor, si es que así puede llamarse, de ser la única mujer que ocupa un despacho de decanato en el campus de Ourense. Aunque la Escuela de Enfermería también tiene una mujer al frente, Susana Reboreda es la única representante femenina de los centros propios de la universidad local. -Además ha querido que su equipo esté formado por mujeres. -Sí, somos un equipo de tres mujeres porque en su momento no hubo ningún hombre que quisiera presentarse. Creo que nosotras estamos más dispuestas para hacer cosas, pero en el tiempo que llevo aquí me he dado cuenta de que aún somos muy pocas las mujeres que ocupamos puestos de responsabilidad. -¿Es duro llevar toda la responsabilidad de lo que se cuece en una facultad? -Es mucho trabajo, a pesar de que nosotras sólo tenemos una titulación. Y además, yo nunca quise ser decana porque este es un puesto ingrato, siempre estás en el punto de mira, no tienes muchas compensaciones. Un día estás cambiando muebles y al siguiente comes con un político, y siempre hay que ser políticamente correcto. Lo que ocurre es que es difícil que la gente quiera asumir responsabilidades. -Y más en un centro con algunos problemas de tamaño. -Tenemos pocos alumnos y soy consciente de que poca cosa podemos hacer nosotros para que nos vengan más. Historia tiene un problema de inserción laboral, hoy en día las vías docentes están cerradas pero no hay que olvidar que ahora se están abriendo nuevos campos, muchos de ellos enfocados hacia el turismo. También hay cuestiones de tradición que influyen, como el hecho de que Magisterio tenga más alumnos que nosotros y muchas menos salidas profesionales. -Dicen los expertos que Historia no está de moda. -La carrera de Historia despierta un espíritu crítico increíble y eso no interesa a los gobiernos, no quieren que la gente sepa que existen las revoluciones y que hubo culturas anteriores a la nuestra que fueron mucho mejores. Los alumnos tienen que saber que no hay verdades absolutas y eso no conviene. Hoy quieren que creamos sin discusión en un Bush y en un Aznar. Eso va contra la Historia y yo misma me he dado cuenta de que hasta los estudiantes han cambiado mucho. En mi época éramos críticos y participativos, y hoy los alumnos no son capaces de hablar en clase. -Entonces, ¿que futuro le espera al centro? -Estamos haciendo muchas cosas para que la gente en la calle nos conozca. Tenemos un plan de estudios muy completo que da a los alumnos las herramientas necesarias para buscarse la vida al terminar e intentamos participar en muchos proyectos culturales de la provincia. Sabemos que la proyección social de la facultad es importante y estamos en ello.