Para el reuma, san Tirso

OURENSE

Crónica | Procesión en Veigamuíños

28 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Doce del mediodía en Veigamuíños. Las campanas de la iglesia comienza a repicar. Su sonido, agudizado por el eco proveniente de las montañas y la niebla que acompañó a la mañana valdeorresa, envuelven de misterio la procesión que estaba a punto de comenzar. Misas a las once y media, doce y doce y media. Que Veigamuíños estaba de fiesta era evidente. Sus casi solitarias aceras se dejaban recorrer arriba y abajo por vecinos ataviados para una ocasión especial. San Tirso, patrón del reuma y de sus peligros (entre ellos los dolores de huesos), no podría salir en procesión en un mejor día. Tenía que ser el 28 de enero, pero además en una jornada de espesa nebulosa, cuando los problemas reumáticos y de huesos se agudizan y la ayuda del santo es para algunos el mejor remedio. Sus devotos acompañaron a la imagen en su breve recorrido. Cuatro hombres soportaron el peso mientras una comitiva en silencio, roto en ocasiones por cánticos, caminaron unos cuantos metros para regresar de nuevo a la iglesia parroquial, en donde el coro de Veigamuíños les esperaba dentro -al resguardo del frío- entonando diversas canciones de alabanza. También en el interior de la iglesia otros devotos habían comenzado sus rezos que terminaron cuando la imagen volvió a ocupar su lugar en el templo.