07 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.
TIENE que ser terriblemente pobre la vida de quienes no encuentran nada más gratificante que destrozar la ciudad. Tiene que ser enormemente vacía la historia de los que ven en el vandalismo la mejor forma de pasar una noche de diversión, arrancando una jardinera y destrozando la escalinata de Santa María Nai. Probablemente ni siquiera sepan que es parte del patrimonio histórico. Ni siquiera sabrán qué es el patrimonio. Tampoco creo que les importe. Pobres sus vidas, pobre su educación y pobre, muy pobre, su futuro.