SUSURROS | O |
07 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.PARECE lógico que varias personas y organismos pueden alcanzar con mayor facilidad objetivos comunes, siempre que sean capaces de cooperar mutuamente por un mismo fin. Otro cantar es el de que se pueda concretar ese pretendido acuerdo, no tantas veces sencillo, máxime si hablamos de organizaciones políticas e incluso fuerzas de orden público. El ejemplo de las mancomunidades resquebrajadas en la provincia de Ourense complica el bienestar de los ciudadanos y tampoco los encargados de velar por la seguridad terminan de aunar prioridades y ni siquiera coordinar los medios de que disponen. Así las cosas, a los contribuyentes no les queda otra opción que pasearse de ventanilla a ventanilla, buscando una solución a sus problemas. Suena peligrosamente parecido al celebérrimo «vuelva usted mañana».