El edificio al desnudo

Ruth Nóvoa de Manuel
Ruth Nóvoa OURENSE

OURENSE

MIGUEL VILLAR

En directo | Un repaso en imágenes a la sucursal Estas fotografías son las primeras que se toman en la zona de atención al público y en las oficinas. Los responsables de la entidad nunca lo habían permitido por razones de seguridad

27 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?ace unas semanas una pareja entraba en el Banco de España a última hora, justo cuando la sucursal cerraba sus puertas. Alguien les indicó que deberían volver al día siguiente para realizar sus trámites. Las dos personas respondieron que no, que simplemente querían ver cómo era por dentro el banco porque nunca habían entrado. Este arrebato entre histórico y nostálgico lo han sufrido más ourensanos en las últimas semanas como confirmó el director de la sucursal en la ciudad, Isidro Sanchón. Pero aquellos que no hayan pisado nunca una institución que ahora echa el cierre y que no vayan a hacerlo en los tres días que le quedan en activo a la oficina, pueden conocer el interior del edificio gracias a las fotografías que hoy publica La Voz. Los responsables de la entidad nunca habían permitido que se tomaran fotos en la zona de mostradores, en las oficinas donde se mueve el dinero y en el área de atención al público. Por motivos de seguridad. Sí se hicieron fotografías de despachos, en una parte de la sucursal puramente administrativa. Pero al banco le quedan tres días abierto y la actividad interna ha experimentado un bajón importante. En consecuencia esta semana se levantó la precaución. Estas imágenes dejan el edificio al desnudo para aquellos que no lo hayan visto nunca por dentro. Se puede ver cómo está estructurado, cómo funciona y también su importancia arquitectónica, de construcción emblemática. El futuro le regalará nuevos usos que muchos se disputan. Pero ya no será lo mismo. Las medidas de seguridad durante todos estos años -el Banco de España se instaló en el inmueble en 1931- han sido muy estrictas. Cristales blindados separan a trabajadores de usuarios, que deben comunicarse por interfono; restringido acceso al interior de las oficinas o juegos de puertas (una no se abre hasta que se cierra la anterior) que pretenden dificultar los robos. A todo esto Ourense le dirá adiós el miércoles, última día que estará abierto el banco.