«A mín Fraga prohibíume un libro»

Marta Vázquez Fernández
Marta Vázquez OURENSE

OURENSE

PILI PROL

En directo | Encuentro de estudiantes ourensanos con el escritor Xesús Alonso Montero Retirado de la docencia aunque no de la escritura, Montero contó a los alumnos de varios institutos sus vivencias como autor y su situación durante el franquismo

09 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?ue una clase de vivencias. De historias personales. De motivaciones y de respuestas. Fue mucho más que una clase de historia y cerca de doscientos alumnos de varios institutos de la capital ourensana tuvieron la oportunidad de estar en ella. Xesús Alonso Montero no quiso hacer propaganda de su obra, ni de su persona. Se acercó por primera vez a los estudiantes pidiendo perdón por el retraso, agradecido a quienes le habían permitido estar en el Liceo para participar en la iniciativa. Después comenzó su charla haciendo una descripción de sí mismo. «Eu non son exactamente un escritor, nin narrador nin dramaturgo, tampouco son poeta aínda que teño publicados libros de versos, no sei si de poesía», dijo. Historia Poco a poco el autor fue desgranando, ante el silencio casi absoluto de los estudiantes, diferentes detalles de su vida. Desde la persona que inspiró uno de sus primeros libros, publicado en 1974, hasta su infancia en O Ribeiro y su posterior paso por el instituto Otero Pedrayo. «Cando eu me matriculei Pedrayo non exercía nese instituto como docente porque estaba suspendido de emprego e soldo polas súas ideas republicanas», afirmó. Y poco a poco se fue adentrando en temas de mayor calado. Uno de ellos, la censura durante el franquismo. No quiso Montero que los jóvenes estudiantes se marcharan del Liceo sin saber que quien hoy preside la Xunta de Galicia tuvo hace algunos años ocupaciones bien distintas. «Fraga estivo no Ministerio de Información e Turismo, polo tanto foi franquista. A mín Fraga prohibíume un libro que se ía a publicar en Ourense, tiven ese honor», afirmó al tiempo que anunciaba que ahora, muchos años después de aquel agravio «ese libro vaise publicar, co que vaise facer xustiza histórica». Sus recuerdos del franquismo y algunos acontecimientos vividos entonces le incitaron diversos trabajos literarios y quiso leer Montero algunos de ellos a los allí presentes, pero, como docente que ejerció una cátedra de Literatura en la Universidad de Santiago, recordó a los alumnos la suerte que él no tuvo cuando joven. «Vostedes teñen un dereito que hai trinta anos era un privilexio. Poden ter profesores católicos ou ateos, do BNG, do PP ou do Partido Comunista, e eso quere decir que estan no mellor dos mundos, no político», observó. Había transcurrido más de una hora desde su comienzo y quiso terminar la conferencia leyendo un soneto que escribiera hace 40 años, coincidiendo con el fusilamiento de alguien cercano. Sus palabras fueron la mejor lección para que los alumnos sean conscientes de que, como él mismo dijo «hai cousas que non se deben ignorar». Una ovación puso el punto final.