A CONTRALUZ | O |
08 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.SIEMPRE se suele hablar ultimamente del rural de Valdeorras como algo en declive, con la huida de la gente hacia la urbe más próxima, como O Barco o A Rúa. Y la verdad, salvo excepciones importantes de apuesta por el mantenimiento de la tradición, con proyectos de turismo rural y alguna que otra explotación agraria, el resto son habas contadas. Por eso, la iniciativa de A Veiga y Viana, de recuperar la producción de patata autóctona, es más que loable y necesitaría el respaldo de todos. El medio rural cuenta con un potencial de primera magnitud, y puede que la influencia mediática haya creado unos cánones de belleza y vida, que hacen que los jóvenes que viven en los puelos, no quieran ganarse el pan en la aldea sembrando patatas. Ante esto no queda otra solución que hacer atractiva esta vida en los pueblos. Aquí, los políticos no tienen toda la palabra, pero sí pueden echar una mano.