Análisis | Los colegios concertados reivindican Los padres de alumnos de centros privados de la provincia renuevan hoy sus propuestas, entre las que destaca la pretensión de poder escoger el mejor proyecto educativo
25 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?a educación privada ocupa un lugar importante entre la sociedad ourensana. Los datos más recientes ponen de manifiesto que más de la tercera parte de los estudiantes de la provincia están matriculados en centros de titularidad privada, y eso teniendo en cuenta que el número de colegios es mucho menor cuando se habla de lo no público. Sin embargo, en los últimos tiempos el concepto de privado se ha llegado a fusionar, quizás demasiado, con el de concertado. La necesidad de buscar aulas cuando, hace muchos años, el boom demográfico colapsó los asientos de los centros públicos, obligó a crear entonces un nuevo modelo educativo que se denominó concertado. El experimento, que perdura hasta hoy, consistía en que los colegios privados pasarían a ser subvencionados por el estado, que así dispondría de nuevas aulas. Nada se establecía, sin embargo, sobre los pormenores educativos. Se obvió el hecho de que los centros privados, casi todos, fuesen religiosos, y muchos padres optaron por llevar a sus hijos a estos centros, presumiendo que se trataba de una educación de mejor calidad. Hoy, con un problema educativo que se llama reducción de alumnado encima, poco o nada ha hecho la Administración para cambiar la premisa de seguir subvencionando los centros privados. El modelo concertado se ha hecho extensivo a la totalidad de los colegios religiosos y los padres de los alumnos que en ellos estudian reivindican sus derechos a la mejor enseñanza posible como si en ello les fuera la vida. En Ourense ocho mil familias se encuentran en esta situación. Esta tarde, su federación provincial celebrará la asamblea anual y en ella pondrán sobre la mesa los proyectos y objetivos que pretenden conseguir de cara al futuro. Entre esas peticiones se encuentran algunas como el «derecho de los padres a elegir el tipo de centro y de educación, a escoger un buen proyecto educativo o a que nuestros hijos reciban educación religiosa y moral de acuerdo con sus propias convicciones». Estas son sólo algunas de las premisas que rezan en el programa que se abordará esta tarde por parte de los padre de alumnos de los once colegios de la provincia que se encuentran en régimen concertado y a las que se suma la petición de gratuidad, tanto de escolarización como de material educativo, en los niveles educativos básicos. Temen estos progenitores, y así lo pone de manifiesto su representante Constantino Nóvoa, que «la Administración esté más por la enseñanza pública y reduzca unidades educativas en los centros concertados». Ellos defienden su derecho a la mejor educación para sus hijos en los centros que ellos quieran, pero eso sí, son conscientes de que sin ayudas públicas no podrían pagar tanto beneficio.