Asuntos cotidianos

JOSÉ A. VÁZQUEZ BARQUERO

OURENSE

MI RINCÓN | O |

16 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

EL MIÉRCOLES comí en Barra de Miño. En el establecimiento de mis paisanos Loli y Luis. Gusto y sencillez oficiando recetas caseras. Tenía que invitar a un entrañable amigo de Chaves. Le encantó la experiencia y prometió volver. Hablamos de todo un poco. ¿Qué tal la familia? Bien, como siempre. ¿Y el Ourense? Bueno, en mitad de la tabla. ¡Que cambiada esta tu ciudad! Ya, pero a que precio. En Portugal nos ven con buenos ojos, aunque desconocen la trastienda. Son cosas del turismo. Te quedas en lo externo y no entras en intimidades. Tuve que poner a mi colega en antecedentes. Antonio, hombre prudente, no respondió por cortesía. Los raianos son así. Saben torear en todas las distancias y terrenos. Es la cultura fronteriza. La cultura del que ha visto transitar infinidad de ejércitos en diferentes sentidos y direcciones. Pero valoran sus raíces y su forma de vida tradicional. Por eso, ahora están preocupados por el crecimiento urbano. No quieren que el progreso arrase con todo lo ancestral. Y saben que la solución está en el planeamiento. Le recomendé a mi amigo que hablase con Cabezas. Hay que aprender del que está equivocado.