La norma y la noria

CRISTINA HUETE

OURENSE

TIERRA ADENTRO | O |

03 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

LLEGA septiembre. Los colegios, el retorno al trabajo, la normalidad hiriéndote en el hueco de las neuronas que no desencajó el fiero agosto con el calor de un vacío ausente de casi todo. Llega septiembre engañoso, con Alejandro Sanz ocupando los telediarios de la Primera y la lágrima de Aznar resbalando por las portadas de todos los periódicos. Como si el mundo girara en torno a las emociones. Como si los políticos las tuvieran. Como si acaso la testosterona no gobernara el mundo. Como si el nuevo disco de Alejandro Sanz emocionara a los directivos de televisión más que lo que la lágrima de Aznar tiene de mensaje político. Llega septiembre sobre todas las cosas, poniéndonos a todos en nuestro sitio y eso, en esta provincia, es poner al PSOE y al BNG en la oposición, al PP gobernando desde la suya propia y a los ourensanos en la picota. Aturdidos, pero abocados a seguir teniendo más de lo mismo, de la misma forma que aceptamos la normalidad de un mes que nos arrolla con su paso lento, con su mensaje explícito, con su devoción de continuidad, con su implacable presencia. La norma rigiendo el mundo y la noria de las emociones girando por salir de ella.