Unidos por un hilo musical

Sonia Á. Ferro OURENSE

OURENSE

En directo | Convivencia entre países en las Xornadas de Folclore Los once grupos participantes se preparan para sus actuaciones. Entretanto, juegan, ríen, comen y se conocen

08 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Este festival folclórico entremezcla colores de piel, modos de pensar y diversas lenguas que a pesar de su apariencia no son tan diferentes ya que se unen por un hilo musical. El ejemplo está en una pareja, nacida del festival, formada por un ruso y una mexicana. Entre ellos no se hablan, si tal chapurrean algo de inglés, pero, comentan sus compañeros, siempre van cogidos de la mano y sus miradas no dejan de acariciarse. Los once grupos se mezclan y se relacionan entre sí, keniatas con peruanos, irlandeses con chinos o rusos con mexicanos. Desde Kenia vinieron 42 personas y entre ellas está Susan Ateyu, de treinta años, con piel negra y sonrisa perpetua que destaca el buen trato de la gente. Es la primera vez que este grupo está en Ourense y en España. Los keniatas ensayan al son de tambores y timbales dando vueltas enérgicas y el suelo retumba bajo sus pies descalzos. Lo que más comen los africanos son frutas y verduras y la debilidad de los irlandeses son las patatas fritas. Los africanos comentan en inglés que la gente es muy amable. Los mexicanos lo corroboran, pero echan de menos la espontaneidad de su país. «La gente sólo aplaude, en México se arrancarían a gritarte o a jalearte», comenta Brenda García una participante mexicana que se quejaba del calor. Los peruanos tampoco se habitúan bien al clima, pero al igual que a la mayoría de grupos les gusta la ciudad. Admiran la piedra tan antigua de algunos de sus edificios y la afabalidad de sus habitantes.