Los bandos del 18 de julio

Carmen Paradela RIBADAVIA

OURENSE

SANTI M. AMIL

Crónica | Jornada de exaltación de la República El escritor Jesús Alonso Montero promovió en el puente de hierro de Castrelo de Miño, un homenaje a la bandera republicana «como la única legítima de España»

18 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?milio Villar, un octogenario vecino de Castrelo de Miño, centralizó ayer el homenaje que los comunistas de O Ribeiro, aunque también llegaron desde otros puntos de la geografía gallega, rindieron a la bandera de la República, como «a única lexítima de España e contra o acto terrorista que provocou a súa desaparición» aclaró Jesús Alonso Montero. El escritor ribadaviense, fue uno de los promotores de este acto donde los recuerdos de Villar Villar, saliendo a borbotones incansables de su boca, hicieron retroceder la historia casi siete décadas. Su odisea con 12 años viendo como el puente de Castrelo se convertía en la última visión de las innumerables víctimas del fascismo, no sólo de la comarca sino incluso de los presos procedentes de la cárcel de Celanova, durante la Guerra Civil. La defensa de su familia y las peripecias para llevar a su padre y a otros «fuxidos da morte», según los definió, la comida a los montes de Santa Marta donde se escondían. La marca de los proyectiles, sesenta y siete años después en la estructura de hierro del puente, una roca hueca en su interior, que hoy cubre el Miño, y que le permitía esconderse de la Guardia Civil forman parte de su historia. Igual que su condena a muerte, que se redujo, en el único caso de la historia del franquismo a dos años y tras un indulto en seis meses en el penal de Burgos. También cómo burló el cacheo de sus carceleros y cómo en el año 42, un 14 de abril, eludió cantando la vigilancia para izar en el fatídico puente la bandera republicana. Era su minuto de gloria y lo respaldó el grito de ¡Viva la República! de los presentes.