16 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

NO ESTARÍA mal que, ahora que estamos al final de curso, los políticos tuvieran que examinarse. Como en la escuela, pero siendo los ciudadanos quienes ponen las notas. Me parece que muchos tendrían que aceptar un muy deficiente en una asignatura que debería ser premisa indispensable para administrar el futuro de los ciudadanos. Y es que en diferenciar lo público de lo privado tienen algunos unos conocimientos muy escasos. Si no, no se entiende como, un día tras otro, nos enteramos de que quienes viven de la política comparten «trabajo» en negocios privados y, si pueden, utilizan lo primero para lucrarse en lo segundo. Parece que la lección de ese día se la perdieron. O no. A lo mejor es que, simplemente, les gusta reírse de nosotros.