El delirio colectivo

CRISTINA HUETE

OURENSE

TIERRA ADENTRO | O |

09 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

HEMOS entrado a saco en el verano. Más de 40 grados anuncian los termómetros y esta es ya una temperatura febril, proclive al desbarre mental, a las visiones. Será por ello por lo que nos hemos empeñado en construir la provincia al revés. Con el culo mirando al infinito y la cabeza en los pies. Será por ello por lo que el alcalde frustrado del BNG, Sánchez Vidal, almuerza con el alcalde del PP, y muy real, Manuel Cabezas, cuando comienzan a arreciar los primeros síntomas de corruptelas en la ciudad. Por mucho que luego el nacionalista se pida un queso alaricano para consumar el postre y la distancia. Será por ello por lo que el primer pleno de Porqueira -el lugar de la provincia en el que Baltar conjugó el verbo «cerdear» hasta que le salió una corporación a su gusto- se celebrará hoy con presencia policial y sin grupo de gobierno, con el culo otra vez disparado al infinito. Los termómetros se suben a la parra de los 40 grados y los ourensanos nos sumimos en un delirio colectivo inenarrable hasta el punto de que digerimos con normalidad el puro cuento, metemos la cabeza en los pies y nos damos al olvido.