Crónica | Consecuencias de la política de pactos PSOE y BNG comienzan a mirarse como sólo se miran en esta provincia los vecinos con propiedades situados a ambos lados de una linde: cargados de recelo
23 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?SOE y BNG comienzan a mirarse como sólo se miran en esta provincia los vecinos con propiedades situados a ambos lados de una linde. Esto es, con los ojos esquivos, en diagonal, cargados de recelo. Y es que la obligada convivencia entre nacionalistas y socialistas, abocados al pacto de gobierno progresista, comienza a evidenciar, en esta parcelada provincia, los síntomas inequívocos de la proximidad vecinal. Mientras el patrón del PP ourensano se mantiene -aún cuando haya tenido mejores tiempos- al frente de la finca, los socios progresistas inician una carrera hacia atrás marcada por las desavenencias, los incumplimientos, los pactos a la diestra -cada vez más que a la siniestra- y unas ganas de poder individual que trasciende a las propias organizaciones políticas y a sus decálogos sobre la buena militancia. Aleccionada El caso de Porqueira -con la díscola y tránsfuga Susana Vázquez cantando el alirón en la alcaldía, evidenciando que los pactos tienen vida propia, allende los partidos- no es si no el máximo exponente de las malas relaciones que comienzan a cultivar los socios llamados progresistas. La única concejala y ahora alcaldesa del PSOE en Porqueira le salió rana al PSOE; eso es cierto, pero también lo es que durante las negociaciones sus compañeros y mentores del partido la adiestraron en el arte de la petición con escaqueo. «Aleccionáronna tanto para que pedira e contrapedira, que o final saulles unha alumna aventaxada e quedouse coa alcaldía» comenta un cargo del BNG que asistió de cerca a la negociación de este pacto trucado. Y los nacionalistas reconocen que Porqueira ha marcado un antes y un después en su relación con el PSOE. « Claro que hai recelo, porque a nosa organización contaba con este Concello como punto clave para extender a nosa mancha de aceite por toda a comarca de A Limia: Allariz, Vilar de Santos e Porqueira. Confiabamos no efecto dominó» destaca un representante del Bloque en esa comarca. Así que han contraatacado, aunque disciplinadamente, en Baltar. «Cumplimos escrupulosamente o pacto, permitindo gobernar á lista máis votada, pero temos tanto recelo, que naturalmente, non apoiamos ese goberno do PSOE e imos facer unha oposición en toda regla», explica la número uno del BNG en ese concello, Esperanza García. Pero si en el BNG tienen recelo, los socialistas evidencian el suyo propio. «Lo de Porqueira se nos fue de las manos, no pudimos controlar la ambición de esa tránsfuga, pero fuimos los primeros en denunciarla y la expulsamos» comenta una exaltada Laura Seara, quien había apostado por su compañera de Xuventudes Socialistas para el número uno de esa lista. Pero tanto ella como otros dirigentes del PSOE ourensano expresan su malestar por la actitud del BNG en otros concellos como el de Verín. Así, reprueban la actitud del concejal del BNG, Alberte Blanco «que entregou a alcaldía ó PP o empecinarse en condicionar o apoio ó PSOE a que lle deran dous anos de alcaldía». Una demanda que ni siquiera entienden bien algunos compañeros suyos. Mientras, el patrón del PP, se pasea por la finca.