Convulsión en el Paseo

OURENSE

MIGUEL VILLAR

En directo | Teatro de calle El teatro de calle que estos días entretiene a los viandantes ourensanos se ha convertido en uno de los platos fuertes de las fiestas

19 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?oce del mediodía. La Rúa del Paseo se viste de fiesta. Gente va y viene. De repente se oyen voces: «Satu, tira tú del carrito». Una pareja baja la calle San Miguel en dirección a la plaza del Padre Feijóo. Satu y Margarita, que así se llaman, empiezan a atraer a los curiosos. Pasa un coche: «¿Es usted el alcalde?». Desde dentro del vehículo, el conductor les responde que no, pero va más allá y entabla una conversación amistosa con los dos turistas. Al fin se va y Margarita, carro del super en mano con una maleta y Satu con un paraguas se enzarzan en una discusión. «Voy a pedir el divorcio, ¿dónde está el ayuntamiento?», pregunta Margarita incesantemente a los paseantes. Y así, poco a poco, se va formando alrededor de los dos protagonistas una corro espontáneo de gente. «¡Dale el carro, dile que lo lleve él!», grita una mujer que pasa en esos momentos por la calle y que sin quererlo se convierte en una protagonista espontánea. «Estoy super nerviosa», dice Margarita. «Lo que estás es guapísima», le dice otra espontánea.?Cada vez se une más gente al corro. «Pero, ¿qué fan estos», pregunta un señor que pasa en esos momentos por la calle a mi lado. «Es teatro de calle», le contesto mientras prosigo mirando el espectáculo. Él ojea de nuevo la secuencia y dice entre dientes mientras sigue su camino: «Manda carallo...». De repente la escena se vuelve interactiva. Los hasta entonces espectadores pasivos tendrán que ayudar a los dos actores a poner punto y final a la representación. Miran el reloj. Llevan ya una hora entreteniendo, con malabares incluidos, a la ya afición que les jalea. Rescatan una escena cinematográfica con beso final para clausurar el espectáculo: «O bico do amor», dicen los componentes de la compañía madrileña Espiral Teatro Termina la función y un fuerte aplauso deja paso a la conclusión final: «¡Hay que ir más al teatro y ver menos la televisión!».