18 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.
QUERIDO CELSO: Ahora que te has ido, gracias por todo. Nos queda tu presencia, tan cercana a los mejores de la Auria de Blanco-Amor en Xente ao lonxe : especialmente en la horfandad de los 60-80. Por tu cabal honradez y dignidad, por tu tozuda y valiente racionalidad cuando se trataba de libertad y justicia, por tu inocente cercanía humana, pero también por tus muchas derrotas a contracorriente, nos seguiremos alegrando de tu generosa y gratuita amistad.