Poder

CRISTINA HUETE

OURENSE

AHORA resulta que el PSOE ourensano las prefiere en casa y con la pata quebrada. Silenciadas. Topadas de bruces con el obligado cumplimiento y el perdón de corazón. Lo malo del machismo es que no se puede esconder. A la mínima fisura, se muestra en su esplendor. Claro que aún hay algo peor: lo malo del machismo es el machismo justificado por mujeres que dicen luchar contra el machismo pero que se aferran como hombres al poder. A esa parcelita de poder cutre y casposa que no lleva más que al descrédito. Las mujeres -y muchos hombres- del PSOE que creen en la igualdad, deben poner a la dirección a fregar los platos sucios. La parlamentaria autonómica Laura Seara expresa su malestar por la ausencia de diputadas de su partido, pero con matices: «Mis compañeros tienen todo mi apoyo y me consta que había interés por cumplir la cuota, pero no pudo ser porque este reparto no es sino el traslado de una situación social a la institución y hay falta de liderazgo de mujeres». Seara cree que «los estatutos se cumplen con la suplencia». La senadora Pilar Nóvoa lo tiene claro: «No tiene sentido que nos dotemos de normas internas para después incumplirlas, porque si nos dotamos de ellas es porque creemos en ellas y no tienen excepción». Contrariamente a la opinión de su compañera Laura Seara, la senadora se muestra firme al reclamar el cumplimiento de los estatutos «que se vulneran al no incluir presencia femenina en la Diputación».