OURENSE CON EL ARTE | O |
14 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.LA VIEJA cuestión de la relación entre el arte y la naturaleza, comenzó en los tiempos antiguos con una visión unívoca. La expresaron por ejemplo el fisósofo griego Aristóteles y el romano Séneca. Para el primero, en su Física, «el arte imita la naturaleza»; y para el segundo, en su Epístola a Lucilo, «todo arte es imitación de la naturaleza». De ahí, no se salió hasta el arte occidental contemporáneo. Desde entonces, las artes plásticas no son cosa sólo de la pupila y la mano, sino que implican aún más al corazón y la cabeza. Lo que conduce, hoy y ahora, al tema de las llamadas construcciones de arte, donde la imaginación del artista crea un mundo de signos propio. Como los artistas que toca comentar esta semana. Almudena y Tatiana Las jóvenes pintoras Almudena Fernández y Tatiana Medel exponen en la Galería de Arte Marisa Marimón hasta el día 30. Ambas figuran entre los artistas más conocidos de la generación iniciada con la creación de la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra. Esa generación, inició su andadura artística en la exposición Artistas galegos para un cambio de milenio , celebrada en el Auditorio de Galicia en 1994, bajo el título Trinta anos no 2000 . Efectivamente, dichos artistas ahora tienen ya esa edad. Además de estas dos artistas, han destacado en la generación referida Salvador Cidrás, artista plástico multidisciplinar, que lo abarca todo y ya expuso en el Museo Reina Sofía; Carlos Nieto, ourensano, que trabaja el vídeo y la fotografía; Alberto Barreiro, dedicado a la fotografía y el arte digital; Andrés Pinal y Ana Fernández, dedicados a la fotografía y Carlos Nieto, dedicado al vídeo. Se trata de una generación inquieta y poco convencional, muy abierta al cambio y la experimentación. Almudena (Vigo, 1970), añadió a su licenciatura la estancia en l¿Ecole Regionale de Beaux Arts de Le Mans (Francia). Y ha recibido el prestigioso premio L'Oreal de pintura. Pinta motivos arabescos -tomados del arte islámico y el manuelino-, que nos llevan a la portada de las Capelas Imperfeitas del monasterio portugués de Batalha. Y, en general, sus obras representan composiciones minimalistas, simétricas, repetitivas y rítmicas. En cuanto a Tatiana (A Coruña, 1971), añadió a su licenciatura la estancia en Ar.Co., el conocido centro de arte y comunicación visual de Lisboa. Su pintura, también muy característica, se centra en las construcciones seriales y los motivos geométricos, ciertamente minimalistas, que recuerdan la planimetría urbana, por una parte, y, por otra, la huella artística -simplista y desapasionada- de Piet Mondrian. Rosalía Pazo El Centro Cultural Deputación Ourense con la colaboración de la Fundación Caixa Galicia, presenta hasta el 6 de julio la exposición titulada Holograma roto , de Rosalía Pazo (A Estrada, Pontevedra, 1956), que recoge la obra última de esta escultora. Rosalía es autodidacta, ha evolucionado de la pintura a la escultura -aunque presenta ahora acrílicos sobre papel o cristal- y trabaja sus obras artesanalmente. Su arte se expresa por la alegoría, la metáfora, la ironía y la poesía, sobre materiales como el cartón de embalar, las raíces y ramas de árboles, el fruto de magnolio, el hierro, el acero inoxidable, la piedra, la madera, el cristal -sin más- o el espejo. Se nota en esta obra la influencia del arte póvera, arte pobre, en los materiales, y del arte conceptual o incluso metafísico.