?os únicos cineclubes que cuentan en la actualidad con una programación más o menos estable están en la ciudad: Padre Feijoo y Minho. En ambos casos las dos entidades se han adaptado a la temporada universitaria para programar, quedando sin actividad durante el verano. En el caso del Cineclube Padre Feijoo se proyecta semanalmente, entre otoño y primavera, en la delegación de Educación, en Concello, o en el Principal. Mejoras técnicas En el caso de esta entidad se espera, de cara a la próxima temporada, conseguir alguna ayuda o colaboración para mejorar los equipos existentes en Educación. Las películas registran una afluencia de entre 100 y 150 personas -sumando las dos sesiones- si son estrenos o cintas premiadas en festivales y algo menor si se trata de clásicos u otro tipo de cinta. Pontevedra revive El Cineclube Minho programa ciclos temáticos en colaboración con la Universidade de Vigo y con Caixa Galicia, en cuyo aula se proyecta. Mientras desaparecen cineclubes en Ourense, en Pontevedra se crean nuevas entidades. Pontevedra, Vilagarcía, Cangas, Vigo (dos), A Guarda, Salceda y Moaña cuentan con cineclubes. ?l movimiento cineclubista no vive sus mejores momentos en la provincia de Ourense. Si los ochenta y los noventa no fueron buenos tiempos para la lírica el tercer milenio será demoledor para los herederos del viejo movimiento de los «cines de arte y ensayo». Ayer celebraba asamblea el Cineclube Groucho Marx para estudiar su continuidad o, por el contrario, promover su disolución. La crisis del Groucho Marx no es más que un nuevo ejemplo de lo que está aconteciendo con los cineclubes de la provincia, curiosamente la que más actividad tenía en este apartado y la que sirve de sede a la Federación de Cineclubes de Galicia. El histórico Cineclube Carballiño hace ya tiempo que ha cesado en su actividad, reapareciendo sólo para colaborar en la organización de las Xociviga en el mes de agosto. Os Chaos, la agrupación de Amoeiro, hace años que no desarrolla ningún tipo de actividad en lo que a exhibición de películas se refiere. Lo mismo acontece con otro de los históricos del movimiento cineclubista ourensano: el Solpor, de Celanova. Hasta septiembre El único cineclube de la provincia que está organizando proyecciones de manera esporádica es O Castelo, de Allariz. La labor entusiasta de uno de los históricos de este movimiento en la provincia, Alfonso Vázquez Monxardín, mantiene activa esta entidad. En O Barco poco más de media docena de personas acudían ayer a la asamblea del Groucho Marx. En principio se acordó crear una gestora para garantizar el funcionamiento hasta septiembre, más que nada por contar ya con el compromiso de organizar la semana de cine de finales de agosto -donde se van a entregar los premios de la Federación de Cineclubes-. En estos meses se promoverá una campaña de captación de socios y en septiembre, en una nueva reunión, de estudiará su continuidad o disolución.