MIENTRAS los ciudadanos esperan para poner en práctica el nuevo plan de urbanismo, los políticos tiran balones fuera para que no parezca que son culpables del retraso en su puesta en marcha. Que si la imprenta es obsoleta, que si no tenemos los documentos, que si el programa informático no es adecuado.... Al final, uno saca en conclusión que el interés por los votantes terminó el 26-M y otra vez volvemos a ver como el interés en los ourensanos acaba donde empieza la mayoría absoluta.