Unas cervezas como excusa

Pepe Seoane DOURENSE

OURENSE

Un conductor se niega a hacer una prueba de alcoholemia, se recupera después de cuatro horas durmiendo en su coche, da positivo y obtiene una sentencia absolutoria

17 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

A Juan Luis F.P., un vecino de O Barco de 41 años, le sonrió la fortuna el 6 de julio. Primero, se negó a realizar una prueba en un control de alcoholemia y no lo acusaron por ello. Luego, cuando se prestó a soplar tras un reparador descanso de cuatro horas, dio positivo; no pudo reanudar la marcha hasta haber dejado pasar otras tres horas, cuando una segunda prueba permitió constatar que los efectos del alcohol ya estaba suficientemente rebajados. Denunciado y juzgado por un delito contra la seguridad del tráfico, acaba de ser absuelto. Vilamartín La película de los hechos empieza a las 4,45 de la madrugada. A esa hora circulaba el denunciado por la N-120. En Vilamartín de Valdeorras había un control de tráfico de la Guardia Civil y trató de eludirlo. Una maniobra antirreglamentaria con su Megane le permitió entrar en una estación de servicio. Estacionó el coche. La operación no pasó inadvertida para los agentes. Le salieron al paso. Lo invitaron a soplar, se negó (pues ya no estaba conduciendo) y, como consecuencia de ello, el coche fue inmovilizado. El dueño quedó dentro. Durmiendo. Horas después, 8,30 de la mañana, quiso irse Juan Luis. Fue invitado a soplar. Esta vez accedió: 0,54 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, una tasa superior al límite permitido, Allí siguió. Siete horas después, a las 11,45, pudo reemprender su camino, aún con una tasa de 0,24 miligramos. Inexplicable Juan Luis sólo fue denunciado por un delito contra la seguridad del tráfico, por el resultado de la prueba de las 8,30 de la mañana. Él alegó que en aquel momento no estaba conduciendo y que había dado positivo porque acababa de tomar unas cervezas en una cafetería cercana, mientras el vehículo estaba inmovilizado. El juez considera inexplicable que no lo fuese acusado de desobediencia, pero, con las pruebas que le presentaron, lo ha absuelto.