Los socialistas centran su campaña en la descalificación del proyecto y de la gestión urbanística del PP
16 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?os socialistas ourensanos han hecho del urbanismo su bandera en estas municipales. La ausencia de grupo propio en el Concello les llevó a pronunciarse sobre el planeamiento previsto para la ciudad mediante recurso judicial, denunciando el PXOM ante los tribunales de Justicia. El paso siguiente fue la incorporación de la arquitecto especialista en Urbanismo, Áurea Soto, en el segundo puesto de la lista. Sin gestión El candidato a la alcaldía de Ourense, Paco Rodríguez, se acompaña inevitablemente de ella en todos los actos públicos. Áurea Soto despliega su discurso sobre las previsiones del PXOM - ausencia de zonas verdes, ausencia de promoción de vivienda pública- y niega una y otra vez la existencia de gestión urbanística: «La hay en Santiago o en Allariz a otra escala, pero no en Ourense». Por cada asociación vecinal que pasa el candidato a la alcaldía pasa un repaso al urbanismo. Un nuevo repaso al PXOM, la enémisa advertencia sobre la ausencia de viviendas de protección oficial y el «incumplimento do candidato do PP que en oito anos foi incapaz de coinstruir unha soa viveda de protección pública, aínda que sí aprobou no PXOM a construcción do bulevar do Couto», señala el candidato. Cuando no vienen visitas de fuera, los socialistas se llevan la boca al urbanismo. A la ausencia de urbanismo. Hoy estará en Ourense la dirigente vasca Rosa Díez, con lo que el guión se encaminará a la ausencia de gestión del PP español, gallego y ourensano, pero no tanto a la urbanística como a la general: la falta de previsiones en la catástrofe del Prestige. Y también la guerra de Irak; y también el caciquismo. Dado que estamos en Ourense. Pero habrá también espacio para el urbanismo. Los socialistas han convocado una conferencia de prensa para informar del recurso contencioso contra el PXOM con el título de «Probas que xustifican o recurso contencioso administrativo contra o PXOM». Una nueva vuelta de tuerca a lo que consideran el punto débil del PP, de la gestión de Cabezas al frente del Concello de Ourense y, de paso, al apoyo del irredento Antonio Troitiño que se fue del partido con la denominación de socialista; se quedó con el grupo municipal -con casi todo- y montó una candidatura de grandes ínfulas que les puede quitar votos y escaños.