Las noches no tienen luna

| XOSÉ CARLOS CANEIRO |

OURENSE

BOLEROS A LA LUZ DE LA URNA

14 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

FIDEL, o meu barman predilecto, anda tristón estes días. Eu, con el. Se nos rompió el disco de la mariposa, el de Maná, y las noches no tienen luna. Non hai modo de levantar cabeza. Nin os números nos soliviantan. Este que saca tres, este cinco, este nove. Nin así. Miramos os programas e abrimos a boca como posesos: qué delirio, qué pastón, qué despilfarro. As campañas electorais debían facerse por televisión, sen pegar carteis nas paredes, sen contaminar acusticamente ao cidadán, sen ensombrecer o ceo con pancartas anatómicas. En vez de Hotel Glamour, pues eso, campañita electoral. Aínda que tampouco sería mala idea meter os candidatos nun edificio durante quince días. Candidaturas completas. La carrera electoral en directo. Fidel y yo camareros, observando, que es lo que nos gusta. Y pinchando el disco de la mariposa, que nos tiene locos, como si fuese una declaración de principios, un modo de ser, una forma de buscar la felicidad entre los cristales del alba: todo se lo lleva el viento, que dicen los Maná. E por aí andamos. Agardando que unha alma caricativa nos regale o disco, ou que o metan debaixo da porta, anonimamente. Esta campaña, sen unha canción que levar á boca, é menos campaña cada día. Un coñazo, colega. Haremos tal y tal, y nosotros esto y lo otro, y aquellos harán más, porque tienen más amigos en la Xunta. Tanta formalidade, tanta foto sen arrugas, tanta sonrisa descalza. De momento, mi camarada y yo votamos por la mariposa, que saca mayoría absoluta en el bar de Fidel. Pena que no puedas escucharla mientras lees este bolero. Comprenderías, entonces, por qué las noches no tienen luna.